Inicialmente, las auditorias energéticas se hicieron populares para dar respuesta a la crisis energética de 1973 y años posteriores. Sin embargo, a medida que crece nuestra comprensión del impacto humano sobre el calentamiento global y el cambio climático, el interés en dichas auditorias aumenta respectivamente, dado que nos ayuda a mejorar nuestro hábitat para que sea lo más energéticamente eficiente posible.

La eficiencia energética parece un objetivo evidente. Pero cuando nos ponemos a analizar las múltiples formas en que la energía forma parte de nuestros procesos, y consideramos el costo frente al beneficio de obtener más productividad de cada euro gastado en energía, nos damos cuenta de lo complicada que llega a ser la búsqueda de la eficiencia.

Entonces, ¿qué es una auditoría energética?

Una auditoría energética es una inspección, estudio y análisis de los flujos de energía de una vivienda o edificio (residencial o no), con el objetivo de dar a conocer una serie de oportunidades de ahorro y eficiencia energética. Permite elaborar un plan de acción que surge a partir del estudio previo, donde se proponen medidas de mejora para que el consumo energético sea menor y más eficiente. La mejora y ahorro en el consumo energético no sólo repercute positivamente sobre el medio ambiente, sino también en el ahorro económico.

Por lo general, una auditoría energética se puede realizar en cualquier sitio donde exista un alto consumo energético, y se desee reducir dicho consumo con el fin de ahorrar tanto energía como dinero.

¿Cómo realizar una auditoría energética?

Cuando son obvios los beneficios que nos proporciona una auditoría energética, es normal que surjan dudas en cuanto a quién y cómo puede realizar una. Dado que la inspección ha de realizarla un técnico certificado, lo normal es contratar una empresa (como “Arcostec”) que pueda realizar la auditoría. Desde el punto de vista del propietario todo es muy sencillo: ha de proporcionar los datos pertinentes y facilitar el acceso al técnico a las instalaciones.

A partir de ahí, el resto de la inspección recae sobre el auditor, que seguirá ciertos pasos y etapas, que son los siguientes:

1. Planificación y obtención de datos.

  • Entrevista y recogida de información. Reunión inicial con los propietarios de la vivienda para recopilar la información pertinente y planear los pasos a seguir.
  • Inspección visual. El auditor recorre las instalaciones y realiza una inspección visual para hacerse una idea del estado de las instalaciones.
  • Cuestionario a usuarios del edificio. Se hacen preguntas sobre el grado de confort con el que viven los propietarios y los hábitos de consumo particulares.
  • Informe preliminar. El auditor emite un informe donde detalla las conclusiones iniciales y los futuros pasos a seguir.

2. Medidas Experimentales

Se realizan medidas experimentales en función de los resultados obtenidos anteriormente.

3. Diagnóstico de la situación.

Comienza el cálculo necesario con los valores obtenidos anteriormente para obtener los valores finales y, de esta manera, comprobar si los parámetros cumplen con la normativa o no.

4. Análisis y propuesta de mejora del comportamiento de la vivienda.

Se calcula la desviación que pueda existir entre los datos obtenidos y los datos óptimos que debería haber. Con estos datos se elabora un listado de propuestas para mejorar la eficiencia energética del inmueble, donde se refleja el ahorra que implicaría su aplicación, en térmios energéticos (kWh/año), económicos (€/año) y medioambientales (kgCO2/año).

5. Emisión del informe final

Por último, todos los datos son recogidos en un informe que se le entrega al cliente.

¿Qué es lo que se mide en una Auditoría Energética?

Una vez sabemos los pasos que sigue el auditor para realizar la inspección, otra pregunta que puede surgir es cuales son los parámetros e instalaciones que se van a medir. Estos son los elementos que se miden para realizar una correcta auditoría energética.

Consumos energéticos

Mediante el análisis de las facturas energéticas y los datos obtenidos de los contadores, se hace una comparativa entre los datos reales y los datos óptimos.

Análisis de la red eléctrica

Se analiza la cantidad de energía reactiva que no se aprovecha para el consumo.

Envolvente

Cerramientos, puentes térmicos , huecos y todos los posibles escenarios donde se puedan ocasionar pérdidas de energía.

Iluminación

Se hace inventario de todos los elementos de iluminación existentes para conocer la energía consumida.

Climatización y ACS

Se analizan los elementos de generación y los sistemas de distribución existentes con el fin de optimizar el sistema.

Control y gestión

Se comprueba que los aparatos que se utilizan para monitorizar los consumos funcionan correctamente.

Equipos

Inventario de todos los equipos eléctricos (climatización, ventilación, calderas, bombas, etc…) para conocer el consumo actual.

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Pónganse en contacto con el equipo de especialistas de Arcostec para obtener toda la información que le interese. Le responderemos tan pronto como nos sea posible. Nuestro compromiso es el asesoramiento profesional y personalizado de nuestros clientes

 

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