Los efectos de la ola de calor ya se notan en el consumo de electricidad: en términos interanuales, se disparó un 5,4% en julio respecto al mismo mes del año anterior, una cifra récord que dista mucho de la anterior. En junio, ese mismo dato era del 0,2%.

Las temperaturas suben y con ellas lo hace la demanda bruta de energía eléctrica: ha alcanzado los 23.477 gigavatios hora, un 11,2% más que en julio de 2014 según datos de la Red Eléctrica de España.

No se ha registrado una variación de crecimiento tan elevada desde marzo de 2004, algo que tiene mucho que ver con los aparatos de aire acondicionado. Soportar el asfixiante calor de este verano sin recurrir a ellos es todo un reto que muy pocos están dispuestos a asumir.

Tras la segunda ola de calor más larga desde el año 1975, de momento el bochorno no da tregua. Los aparatos de aire acondicionado permiten hacer frente a las sofocantes temperaturas pero también están detrás del impresionante aumento de la factura eléctrica en esta época del año.

Si hablamos de los primeros siete meses de 2015, el consumo de electricidad ha sido un 1,2% superior al del mismo período de 2014. La demanda bruta se sitúa en 146.922 gigavatios hora, un 3,2% más que en el mismo período de 2014.

La producción de origen eólico en julio se situó en 3.083 gigavatios hora, un 14,1% menos respecto al mismo mes del año pasado. Supuso un 12,9% de la producción total según datos de la Red Eléctrica Española. La generación procedente de fuentes de energía renovable representó el 30,7% de la producción, mientras que el 49,1% viene de tecnologías que no emiten CO2.

Fuente: elconfidencial.com